Las Habilidades Sociales


10/03/2012

Las habilidades sociales pueden ser definidas como un conjunto de conductas aprendidas que se manifiestan en situaciones interpersonales y que están orientadas a la obtención de reforzamientos (externos o autorefuerzos). A lo largo de la historia se ha investigado sobre las habilidades sociales, siendo importantes algunas teoría como: la Teoría del Aprendizaje Social de Bandura y el Análisis Experimental de la Ejecucción Social de Argyle y Kendon.

Las Habilidades Sociales son tus conductas cuando te relacionas con los demás y expresas tus sentimientos, tus deseos, opiniones, tus derechos de un modo adecuado y respetando a los demás.

Tus Habilidades Sociales son:

–      Tu mirada.

–      La expresión de tu cara.

–      Las sonrisas.

–      Las posturas de tu cuerpo.

–      Los gestos.

–      La distancia a los demás cuando hablas.

–      Los movimientos de tus piernas y brazos al hablar.

–      La apariencia personal.

–      Los movimientos de tu cabeza cuando estás hablando.

–      El volumen de tu voz.

–      Cómo hablas: la claridad, el tono como lo dices…

–      Cómo conversas con los demás: turno de palabra, respeto…

–      Cómo expresas lo que sientes.

–      Cómo sabes cómo se encuentra el/la otro/a.

–      Cómo solucionas los problemas con los demás.

LAS HABILIDADES DE COMUNICACIÓN.

Para establecer la comunicación con la persona que tenemos que atender existen distintas habilidades a tener en cuenta, a continuación se exponen las dos más importantes que deben estar presentes en todo momento en nuestro trabajo diario. Estas habilidades son la Escucha Activa y la Empatía.

–      LA ESCUCHA ACTIVA.

La escucha activa se da cuando se manifiestan ciertas conductas que indican claramente que se está prestando atención a la persona que habla.

Las conductas que manifestamos pueden ser mensajes cortos y ocasionales durante la comunicación, o por medio de conductas no verbales, como pueden ser asentimientos con la cabeza, sonrisas, contacto ocular directo, imitar la expresión facial de la persona que habla, adoptar una postura correcta, así como evitar en todo momento el uso de gestos que puedan distraer a la persona que nos habla, como por ejemplo jugar con un objeto o mirar continuamente el reloj.

La escucha pasiva, al contrario, se da cuando asimilamos la información que estamos escuchando, pero no mostramos ninguna señal externa que indique que realmente estamos escuchando.

Ofrecer a la persona que tenemos que atender la posibilidad de hablar es ofrecerle la posibilidad de disminuir la angustia que a veces tiene, la sensación de “ahogo” ante las situaciones que está viviendo.

Una técnica relacionada directamente con la escucha activa es la Reformulación, la cual consiste en darnos cuenta de aquello que la otra persona nos está comunicando, de aquello que nos expresa mediante el lenguaje verbal y no verbal, volviéndoselo a expresar con claridad, en un proceso de retroalimentación o feed-back.

Mediante el proceso de la reformulación lo que conseguimos es devolver el mensaje de que hemos comprendido lo que la persona que atendemos nos ha comunicado.

La reformulación puede definirse como comunicar comprensión.

Debemos tener siempre muy en cuenta, sobre todo en las situaciones en las que la persona que atendemos vive sola, o tiene muy pocas relaciones sociales, que es vital e importante para ella sentirse escuchada y comprendida.

–      En el proceso de escucha nos vamos a encontrar con varios obstáculos que van a suponer dificultades en la relación, los principales son:

  1. La ansiedad. Aparece en las situaciones en las que nosotros estamos preocupados por nosotros mismos, por cómo nos percibe la otra persona y por cómo tenemos que responder o mantener la conversación.
  2. Superficialidad. Es la dificultad que existe para detenernos en los sentimientos de los demás. En muchas ocasiones, tendemos a huir de los temas a nivel emotivo, no personalizándonos en la conversación.
  3. Tendencia a juzgar. En muchas ocasiones tendemos a imponer las propias normas o tendencias mientras escuchamos, en lugar de prestar atención a lo que la otra persona nos está contando.
  4. Impaciencia o impulsividad. Nos lleva como oyentes a no dejar que la otra      persona se exprese, no permitiéndole que acabe a su ritmo las frases.
  5. Pasividad. Se expresa claramente en las personas que tienden a dar la razón a la persona que habla, mostrando una clara ausencia de intervención activa en la comunicación.
  • Es importante que tengamos en cuenta estas consideraciones para que se produzca una escucha activa efectiva entre la persona que atendemos y nosotros.

La Escucha Activa

Las 10 Reglas Escucha mal Escucha bien
Encontrar áreas de interés. Se desentiende ante temas aburridos. Busca oportunidad. ¿Qué significa para mí?
– Evaluar el contenido. Se desentiende si la expresión es deficiente. Evalúa contenido, no error de expresión.
– Dominar sentimientos. Tiende a discutir No juzga hasta comprender perfectamente.
– Escuchar ideas. Escucha datos. Escucha esencia.
– Ser flexible. Toma demasiadas notas. Pocas notas con diferentes sistemas.
– Escuchar activamente. No se esfuerza, finge atención. Se esfuerza, muestra actividad.
– Evitar distracciones. Se distrae con facilidad. Sabe concentrarse. Evita distraerse.
– Ejercitar la mente. Se desentiende de los temas difíciles. Los temas complicados sirven de “ejercicio   intelectual”.
– Mantener la mente abierta. Reacciona ante palabras con carga emotiva. Interpreta las palabras sin quedar atrapado.
– Aprovechar diferencia entre la velocidad del   pensamiento y la expresión oral. Ante el orador lento fantasea. Se anticipa. Escucha entre líneas. Resume mentalmente.

–      LA EMPATÍA.

Podemos definir la empatía como la capacidad de entrar afectiva y emotivamente en la realidad de otra persona, es decir, consiste en comprender interiormente a otra persona, sin juzgarla y transmitiéndole eficazmente dicha comprensión.

Las fases que tiene la empatía son:

  1. Fase de identificación. En esta fase, como oyentes, vivimos la experiencia de la persona que habla, identificándonos con ella y con su situación. Significa decirse a uno mismo: “También yo, si fuera usted y estuviera en su situación”.
  1. Fase de incorporación y repercusión. Consiste básicamente en la autoobservación (observación de nosotros mismos) mientras observamos a la otra persona. Todo aquello que se nos está transmitiendo no nos deja indiferentes, sino que da lugar en nosotros mismos a diferentes sentimientos e ideas. Sería decirse a uno mismo: “También yo, ahora, mientras intento comprenderle, siento”.
  1. Fase de la separación. En este momento abandonamos la implicación emotiva que ha tenido lugar, comprendiendo a la persona que atendemos y transmitiéndole efectivamente dicha comprensión. Una vez finalizado el diálogo o conversación mantenida debemos ser capaces de “abandonar el lugar”, tanto física como emocionalmente. Este aspecto es muy importante que nosotros lo tengamos siempre presente en la relación diaria que vamos a establecer con la persona que atendemos, ya que si no somos “capaces de olvidarnos” de los problemas y circunstancias de la persona, llegaran a convertirse en problemas nuestros, lo que nos provocarán situaciones de angustia, nerviosismo y desesperación, no llegando a encontrar la satisfacción de la importancia de su presencia en la relación de ayuda y trabajo diario con la persona.

– Al mismo tiempo, la empatía tiene unas dificultades que debemos tener en cuenta para que ésta se lleve a cabo de la forma más eficaz:

  1. La empatía es un proceso que exige la capacidad de “meterse en el punto de vista del otro”, poniendo en un segundo plano nuestras emociones, ideas u opiniones. Normalmente tenderemos a tranquilizar a la persona que atendemos dándole consejos, ofreciéndole soluciones a sus problemas sin detenernos en escucharla y comprenderla, con el objetivo de no implicarnos emocionalmente con su situación y problemas.
  1. Otra dificultad de la empatía es que si nos “adentramos” en la propia personalidad y circunstancias del usuario, tendemos a personalizarnos con nosotros mismos, lo que puede despertar vivencias pasadas propias no deseadas, provocando situaciones incómodas en nosotros mismos.
  1. Por último, tendemos a implicarnos tanto con la persona que atendemos que podemos confundir empatía con simpatía, llegando a sufrir su situación y a hacer nuestro su dolor.

Es muy importante, tener siempre presente que el objetivo final de la relación de empatía es “comprender, más que transmitir comprensión”.

LA ASERTIVIDAD.

Una definición: “Poner en claro, afirmar, expresar congruentemente los sentimientos, necesidades y derechos, respetando los de los demás”. “Es tomar la dirección de la propia vida, responsabilizándose por los propios actos y sus consecuencias y aceptando la dirección que otros elijan”.

Existen muchas situaciones en las que nos puede resultar difícil expresarnos abierta y honestamente o defender nuestros derechos cuando son violados.

¿En qué situaciones es necesario ser asertivos?

Ejemplos:

–      Decir no a algo que nos pide un amigo.

–      Expresar una opinión contraria ante un grupo de gente.

–      Pedir disculpas a una amiga a la que has ofendido.

–      Expresar tus sentimientos a alguien que te gusta.

–      Pedir que se revise tu examen.

–      Si hay algo que te molesta en una persona, decírselo.

–      Pedir perdón a un amigo.

–      Decir que no queremos participar en una actividad propuesta por tu grupo de amigos.

–      Decirle a tus padres que están siendo injustos…

Ante estas situaciones, las personas podemos responder de 3 formas diferentes:

  1. De forma pasiva. Es la forma más común de responder y no somos asertivos cuando lo hacemos. Significa evitar un enfrentamiento, ignorar la situación o ceder ante la otra persona.
  2. De forma agresiva. Supone reaccionar de forma exagerada, atacar a la otra persona o ser desagradable con ella.
  3. Siendo asertivos. Es la forma más apropiada. Supone defender los propios derechos y expresarnos de forma honesta, abierta y responsable.

¿Por qué las personas a veces no defendemos nuestros derechos o no expresamos nuestros sentimientos?

Ejemplos:

–      No querer empezar una discusión.

–      No querer “armar un lío”.

–      Tener miedo a decir una tontería.

–      No querer involucrarnos en una pelea.

–      No querer ofender o desanimar a la otra persona.

–      Para no llevar la contraria.

–      Para no perder la amistad.

–      Para no quedar mal ante otros.

–      Racionalizamos la situación y nos decimos que realmente no es algo tan importante o que no merece la pena prestarle más atención a tan poca cosa.

¿A los alumnos qué podemos ganar siendo asertivos, qué beneficios podemos tener?

Ejemplos:

–      Mayor satisfacción personal.

–      Mayor probabilidad de conseguir las cosas que queremos en nuestras vidas.

–      Mejores sentimientos respecto a nosotros mismos (una autoestima más alta).

–      Sensación de mayor control sobre nuestra vida.

–      Sensación de una mayor honestidad personal.

–      Mayor confianza en uno mismo.

–      Mayor habilidad para defender nuestros derechos.

–      Evitar que los demás nos convenzan para hacer algo que no queremos.

–      Lograr el respeto y la admiración de los demás.

HABILIDADES ASERTIVAS  VERBALES

  1. Decir “NO”. Implica a decir que no o a “resistir” cuando se trata de responder a una petición o a una exigencia. Para ser asertivos podemos:

–      Expresar nuestra posición.

–      Expresar nuestras razones  o nuestra justificación.

–      Reconocer la posición o los sentimientos de la otra persona.

  1. Pedir favores y afirmar los propios derechos. Para ser asertivos podemos seguir 2 pasos:

–      Exponer el problema o la situación que queremos que sea cambiada.

–      Pedir que se solucione el problema o que se cambie la situación.

  1. Expresar nuestros sentimientos. Tanto positivos (por ejemplo, afecto) como negativos (por ejemplo, ira). Esto, sencillamente, significa realizar afirmaciones en las que expresemos lo que sentimos. Por ejemplo, “Me gustas”, “Estoy enfadado contigo”, “Lo que estás diciendo me molesta bastante”, “Te agradezco que digas eso”, etcétera.

Tenemos que tener en cuenta que las afirmaciones en 1ª persona son asertivas. Ejemplos:

–      Creo que…

–      Quiero…

–      No me gusta…

–      Puedo…

–      Estoy de acuerdo…

–      Me siento…

HABILIDADES ASERTIVAS NO VERBALES

Ser asertivo implica tanto emitir  un mensaje verbal como producir una conducta no verbal apropiada. Estas conductas no verbales son:

  1. Volumen de voz. No hables bajo ni hables entre dientes; habla con un tono de voz fuerte, confiado.
  2. Fluidez del discurso. No hables de forma entrecortada. Muéstrate seguro y confiado en lo que está diciendo.
  3. Contacto visual. No apartes la vista de la persona a la que estás hablando ni mires al suelo; mírale directamente a los ojos.
  4. Expresiones faciales. Asegúrate de que tus expresiones faciales están diciendo lo mismo que tú (por ejemplo, no sonrías mientras le estás diciendo a alguien que estás enfadado).
  5. Posición del cuerpo. Orienta tu cuerpo hacia la persona a la que estás hablando.
  6. Distancia. Mantén la distancia adecuada respecto a la persona a la que estás hablando (por  ejemplo, mantente lejos si le estás diciendo que te tienes que ir o cerca si lo que quieres es expresar afecto).

–      La conducta asertiva implica comportarse de un modo que nos permita defender nuestros intereses sin ansiedad, expresarnos honesta y abiertamente, o poner en práctica nuestros derechos sin negar los derechos de los demás.

–      Ser asertivo tiene muchas ventajas; las principales son que aumenta la probabilidad de obtener lo que deseamos y que aumenta la satisfacción personal.

–      La asertividad incluye conductas tanto de carácter verbal como de carácter no verbal.

–      Se puede adquirir asertividad si la practicas

Elementos que favorecen y obstaculizan la comunicación

Hay actitudes que favorecen o dificultan la comunicación tanto por la persona que habla como por la que escucha

LA RELACIÓN SOCIAL Y LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS: INTERNET Y EL CORREO ELECTRÓNICO.

¿A los alumnos si les parece que estas tecnologías ayudan o dificultan la relación social y la comunicación en las personas mayores y discapacitadas?

El acceso a las nuevas tecnologías debe ser un derecho para todos. El derecho a la sociedad de la información debe ser como por ejemplo son la recogida de basuras o a tener agua corriente en casa. En la actualidad hay muchas dificultades de acceso para nuestro colectivo de atención (mayores y discapacitados) debido a que los programadores informáticos van cambiando los nombres que se utilizan en la red de forma muy frecuente. Por otra parte, las contínuas innovaciones en Internet suponen dificultades contínuas para el acceso de las personas ciegas (problemas debidos a la síntesis de voz, piden que “pongan ojos” a donde ellos no llegan).

Las personas mayores, en muchas ocasiones no acceden a Internet debido a:

–      Miedo a lo desconocido.

–      Dificultades para entender lo que ven en la pantalla.

–      Dificultades para leer.

El acceso a la información no debe ser un problema tecnológico si no un problema de atención, de sensibilización para que sea posible para todas las personas. Es muy importante la presentación de la información en Internet para que sea accesible para todos.

En la actualidad hay un centro de investigación en Gijón que forma parte del Consorcio Internacional para facilitar el acceso a las nuevas tecnologías a todas las personas. Su objetivo es romper barreras  y transformar Internet en un objeto de comunicación básico para todas las personas.

Desde enero de 2006 todas las páginas web de la administración pública de España puedan ser leídas de forma sencilla y comprensible por cualquier persona con discapacidad.

(Poner ejemplo del pueblo granadino pionero en el uso de Internet. Muchos mayores participan a partir de Internet por ejemplo en los plenos del Ayuntamiento, lo cual les produce satisfacción por aprender)

Otros ejemplos:

–      En un centro para personas con discapacidad se dio una subvención para el acceso a Internet de todos sus alumnos lo cual facilita la integración de éstos.

–      Una chica entra en páginas de música a través de un icornio (un adaptador), tiene también un pulsador y un brazo articulado. Son ayudas técnicas para acceder a chats, páginas de música, etcétera.

Las Habilidades Sociales no tienen una definición única y determinada, puesto que existe una confusión conceptual a este respecto, ya que no hay consenso por parte de la comunidad científica; sin embargo pueden ser definidas según sus principales características, y éstas son que las habilidades sociales son un conjunto de conductas aprendidas de forma natural (y por tanto, pueden ser enseñadas) que se manifiestan en situaciones interpersonales, socialmente aceptadas (implica tener en cuenta normas sociales y normas legales del contexto sociocultural en el que tienen lugar, así como criterios morales), y orientadas a la obtención de reforzamientos ambientales (consecución de objetos materiales o refuerzos sociales) o autorefuerzos.

No en vano, también son conductas asociadas a los animales, puestas de manifiesto en las relaciones con otros seres de la misma especie. En el caso de las personas, estas dotan a la persona que las posee de una mayor capacidad para lograr los objetivos que pretende, manteniendo su autoestima sin dañar la de las personas que la rodean. Estas conductas se basan fundamentalmente en el dominio de las habilidades de comunicación y requieren de un buen autocontrol emocional por parte del individuo. En muchas enfermedades mentales el área de las habilidades sociales es una de las más afectadas, por lo que su trabajo en la rehabilitación psicosocial es importantísimo.

Origen y desarrollo de las Habilidades Sociales

Aunque la dimensión relacionada con el comportamiento de lo social ha preocupado siempre, no fue hasta mediados de los años 70, cuando el campo de las Habilidades Sociales consiguió su mayor difusión y, en la actualidad sigue siendo objeto de estudio e investigación. Los orígenes de las Habilidades Sociales se remontan a Salter, hacia 1949, que es considerado uno de los padres de la terapia de conducta, y desarrolló en su libro Conditione Reflex Therapy, seis técnicas para aumentar la expresividad de las personas, las cuales son enseñadas actualmente en el aprendizaje de las Habilidades Sociales.

  • La expresión verbal de las emociones.
  • La expresión facial de las emociones.
  • El empleo deliberado de la primera persona al hablar.
  • El estar de acuerdo cuando se reciben cumplidos o alabanzas.
  • Expresar desacuerdo.
  • La improvisación y actuación espontánea.

Sin embargo, fue Wolpe el que, inspirado por las ideas de Saltes, empezó a usar el término de conducta asertiva, lo que pasaría a ser sinónimo de Habilidad Social a partir de los años 70. Wolpe definía la conducta asertiva como la expresión de sentimientos de amistad y cariño, así como otros más negativos, como la ansiedad. Por otro lado, fueron Alberti y Emmons en 1978, los que dedicaron el primer libro sobre la asertividad. Y otros autores como Eisler y Hersen (1973), McFall (1982) y Godstein (1976) fueron los que realizaron investigaciones sobre el entrenamiento de dichas habilidades. Naciendo así diversos estudios basados en los inicios de la denominada terapia de conducta de Saltes.

Estas fuentes anteriormente citadas se desarrollaron en EEUU, mientras en Europa, los ingleses Argyle y Kendon (1967), relacionaron el término de Habilidad Social con la Psicología Social definiéndola como “una actividad organizada, coordinada, en relación con un objeto o una situación, que implica una cadena de mecanismos sensoriales, centrales y motores. Una de sus características principales es que la actuación, o secuencia de actos, se halla continuamente bajo el control de la entrada de información sensorial”.

Importancia de las Habilidades Sociales y sus funciones

Actualmente las Habilidades Sociales (HHSS) están cobrando especial relevancia en diferentes ámbitos por razones como son:

  • La existencia de una importante relación entre la competencia social de la infancia y la adaptación social y psicológica. Kelly (1987) expresa que la competencia social se relaciona con un mejor y posterior ajuste psicosocial del niño en el grupo -clase y en el grupo- amigos, y en una mejor adaptación académica. Una baja aceptación personal, rechazo o aislamiento social son consecuencias de no disponer de destrezas sociales adecuadas.
  • Argyle (1983) y otros especialistas como Gilbert y Connolly (1995) opinan que los déficits en HH.SS. podrían conducir al desajuste psicológico y conlleva a que la persona emplee estrategias desadaptativas para resolver sus conflictos. La competencia social adquirida previamente garantiza una mayor probabilidad de superar trastornos.
  • Las Habilidades Sociales correlacionan positivamente con medidas de popularidad, rendimiento académico y aumento de la autoestima. Las Habilidades Sociales se forman desde el hogar e influye la escuela.
  • En el ámbito de la Psicología de la Salud, se aplican para el tratamiento y prevención de la presión, alcoholismo, esquizofrenia, etc.
  • La carencia de HHSS favorece el comportamiento deisruptivo, lo que dificulta el aprendizaje.

Según Gil y León (1995), las Habilidades Sociales permiten desempeñar las siguientes funciones:

  • Son reforzadores en situaciones de interacción social.
  • Mantienen o mejoran la relación interpersonal con otras personas. Una buena relación y comunicación es uno de los puntos base para posteriores intervenciones con cualquier tipo de colectivo.
  • Impiden el bloqueo del reforzamiento social de las personas significativas para el sujeto.
  • Disminuye el estrés y la ansiedad ante determinadas situaciones sociales.
  • Mantiene y mejora la autoestima y el autoconcepto.

Modelos explicativos de las Habilidades Sociales

Las habilidades sociales son estrategias aprendidas de forma natural. Existen varias teorías al respecto, destacando la Teoría del Aprendizaje Social y la Psicología Social industrial de Argyle y Kendon.

Teoría del Aprendizaje Social de Bandura

La Teoría del Aprendizaje Social está basada en los principios del condicionamiento operante desarrollado por Skinner (1938). Skinner parte de que la conducta está regulada por las consecuencias del medio en el que se desarrolla dicho comportamiento. El esquema de cómo aprendemos según este modelo es el siguiente: ESTÍMULO—-RESPUESTA—–CONSECUENCIA (positiva o negativa). Con base en este esquema, nuestra conducta está en función de unos antecedentes y unas consecuencias que si son positivas, refuerzan nuestro comportamiento. Las habilidades sociales se adquieren mediante reforzamiento positivo y directo de las habilidades. También se adquieren mediante aprendizaje vicario u observacional, mediante retroalimentación interpersonal y mediante el desarrollo de expectativas cognitivas respecto a las situaciones interpersonales. Desde esta teoría, las HHSS se entienden como conductas aprendidas que se adquieren normalmente como consecuencia de varios mecanismos básicos de aprendizaje:

  • Reforzamiento positivo y directo de las habilidades.
  • Aprendizaje vicario u observacional, mediante.
  • Mediante el desarrollo de expectativas cognitivas respecto a las situaciones interpersonales.
  • Retroalimentación interpersonal.

Estos cuatro principios del Aprendizaje Social permiten estructurar el Entrenamiento en HHSS de manera que éste cumpla las siguientes condiciones:

  • Que sepamos qué conductas nos demanda una situación concreta.
  • Que tengamos oportunidad de observarlas y de ejecutarlas.
  • Que tengamos referencias acerca de lo efectivo o no de nuestra ejecución (retroalimentación).
  • Que mantengamos los logros alcanzados (reforzamiento).
  • Que las respuestas aprendidas se hagan habituales en nuestro repertorio (consolidación y generalización).

Análisis Experimental de la Ejecución Social (Argyle y Kendon, 1967)

Argyle y Kendon (1967) elaboraron un modelo explicativo del funcionamiento de las HHSS cuyo elemento principal es el rol, en el cual se integran las conductas motoras, los procesos perceptivos y los mecanismos cognitivos. Las semejanzas entre la interacción social y las habilidades motrices configuran cada uno de los elementos de este modelo.

  1. Fase 1: Fines de la actuación hábil. Se trata de conseguir unos objetivos o metas bien definidos.
  2. Fase 2: Percepción selectiva de las señales.
  3. Fase 3: Procesos centrales de traducción:
    1. Asignación de significado a la información percibida.
    2. Generación de alternativas.
    3. Selección y planificación de la alternativa más eficaz y menos costosa.
  4. Fase 4: Respuestas motrices o actuación. Ejecución por parte del sujeto de la alternativa de respuesta considerada como más adecuada.
  5. Fase 5: Feedback y acción correctiva. La reacción del interlocutor proporciona información social a la persona sobre lo eficaz (o no) de su actuación. En este momento puede darse por terminado el circuito de la interacción o bien iniciarse una nueva acción (vuelta al paso 2).

Según García y Saiz y Gil (1992), este modelo explica los déficits en HHSS como un error producido en algún punto del sistema que provoca un cortocircuito en la interacción social.

El entrenamiento en Habilidades Sociales

Hay diferentes tipos de Habilidades Sociales, pero todas ellas conllevan un proceso de entrenamiento. Entre los diferentes tipos que se pueden entrenar existe la asertividad, la empatía (ponerse en el lugar del otro), la comunicación no verbal, la planificación, el establecer metas y objetivos, la resolución de problemas, entre otras. El entrenamiento supone una serie de fases a seguir:

  1. Instrucciones: en este apartado hay que explicar el objetivo de la sesión y la importancia de aprender esa conducta, así como las ventajas e inconvenientes de dicha habilidad y cómo debe hacerse. Las instrucciones deben ser claras y concisas centradas en la conducta que va a ser objeto de entrenamiento en cada sesión.
  2. Modelado: consiste en exhibir a los sujetos que son entrenados, por parte de un “modelo”, los patrones adecuados de aquellos comportamientos que son objeto del entrenamiento, y adquirir así nuevas respuestas mediante el aprendizaje vicario. Es especialmente indicado para abordar comportamientos complejos, y puede ser aplicado mediante representación de modelos, por un miembro del equipo de entrenamiento, miembro del grupo con experiencia, personas ajenas, etc.
  3. Ensayo de la conducta/Role Play: es la práctica por parte de los sujetos del comportamiento objetivo, previamente observado en los “modelos”. Esta práctica se repite tantas veces como sea necesario hasta que los sujetos alcancen el nivel de ejecución adecuado.
  4. Retroalimentación: consiste en proporcionar información correcta y útil al sujeto acerca de la actuación que ha tenido en el ensayo conductual y en relación con las conductas objetivo del entrenamiento.
  5. Refuerzo: consiste en proporcionar a los sujetos la motivación necesaria para que afronten las mejoras que van obteniendo y continúen de forma eficaz los entrenamientos. Es fundamental para moldear las conductas y asegurar el mantenimiento de las mismas.
  6. Generalización: son las tareas para casa. Ocurrencia de la conducta relevante bajo condiciones diferentes, no entrenadas, sin la programación de los mismos acontecimientos en las mismas condiciones en que se ha llevado a cabo el entrenamiento. Son el medio por el que las habilidades aprendidas en la sesión de entrenamiento se practiquen en la vida real, dando lugar a la generalización y la transferencia.

En suma, las habilidades sociales pueden ser definidas como un conjunto de conductas aprendidas que se manifiestan en situaciones interpersonales y que están orientadas a la obtención de reforzamientos (externos o autorefuerzos). A lo largo de la historia se ha investigado sobre las habilidades sociales, siendo importantes algunas teoría como: la Teoría del Aprendizaje Social de Bandura y el Análisis Experimental de la Ejecucción Social de Argyle y Kendon.

De ahí, que las habilidades sociales estén forzosamente enraizadas con la inteligencia emocional y la psicología social.

INTELIGENCIA EMOCIONAL

La inteligencia emocional es la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. El término fue popularizado por Daniel Goleman, con su célebre libro: Emotional Intelligence, publicado en 1995. Goleman estima que la inteligencia emocional se puede organizar entorno a cinco capacidades: conocer las emociones y sentimientos propios, manejarlos, reconocerlos, crear la propia motivación, y gestionar las relaciones.

Orígenes del concepto

Aunque las definiciones tradicionales de inteligencia emocional, hacen hincapié en los aspectos cognitivos, tales como la memoria y la capacidad de resolver problemas, varios influyentes investigadores en el ámbito del estudio de la inteligencia comienzan a reconocer la importancia de los aspectos no cognitivos. Thorndike, en 1920, utilizó el término inteligencia social para describir la habilidad de comprender y motivar a otras personas.[1] David Wechsler en 1940, describe la influencia de factores no intelectivos sobre el comportamiento inteligente, y sostiene, además, que nuestros modelos de inteligencia no serán completos hasta que no puedan describir adecuadamente estos factores.

En 1983, Howard Gardner, en su Teoría de las inteligencias múltiples Frames of Mind: The Theory of Multiple Intelligences[2] introdujo la idea de incluir tanto la inteligencia interpersonal (la capacidad para comprender las intenciones, motivaciones y deseos de otras personas) y la inteligencia intrapersonal (la capacidad para comprenderse uno mismo, apreciar los sentimientos, temores y motivaciones propios). Para Gardner, los indicadores de inteligencia, como el CI, no explican plenamente la capacidad cognitiva.[3] Por lo tanto, aunque los nombres dados al concepto han variado, existe una creencia común de que las definiciones tradicionales de inteligencia no dan una explicación exhaustiva de sus características. Otro de los orígenes de la inteligencia emocional está en Joseph Ledoux, como influencia más reciente, a partir de su libro “El cerebro emocional (1996), en el divulga sus hallazgos acerca de los circuitos neuronales del cerebro Y nos ha enseñado que la emoción precede al pensamiento. Y nos explica por qué los procesos de raciocinio que tienen lugar en el neocórtex van muchas veces a la zaga o en contra de los impulsos de la amígdala. El primer uso del término inteligencia emocional generalmente es atribuido a Wayne Payne, citado en su tesis doctoral: Un estudio de las emociones: El desarrollo de la inteligencia emocional, de 1985.[4] Sin embargo, el término “inteligencia emocional” había aparecido antes en textos de Leuner (1966). Greenspan también presentó en 1989 un modelo de IE, seguido por Salovey y Mayer (1990) y Goleman (1995).

La relevancia de las emociones en los resultados del trabajo, la investigación sobre el tema siguió ganando impulso, pero no fue hasta la publicación del célebre libro de Daniel Goleman: Inteligencia Emocional: ¿Por qué puede importar más que el concepto de cociente intelectual?, que se convirtió en muy popular.[5] Un relevante artículo de Nancy Gibbs en la revista Time, en 1995, del libro de Goleman fue el primer medio de comunicación interesado en la IE. Posteriormente, los artículos de la IE comenzaron a aparecer cada vez con mayor frecuencia a través de una amplia gama de entidades académicas y puntos de venta populares.

Imagen esquemática del cerebro.

Para comprender el gran poder de las emociones sobre la mente pensante —y la causa del frecuente conflicto existente entre los sentimientos y la razón— debemos considerar la forma en que ha evolucionado el cerebro.[6]

La región más primitiva del cerebro es el tronco encefálico, que regula las funciones vitales básicas, como la respiración o el metabolismo, y lo compartimos con todas aquellas especies que disponen de sistema nervioso, aunque sea muy rudimentario. De este cerebro primitivo emergieron los centros emocionales que, millones de años más tarde, dieron lugar al cerebro pensante: el neocórtex. El hecho de que el cerebro emocional sea muy anterior al racional y que éste sea una derivación de aquél, revela con claridad las auténticas relaciones existentes entre el pensamiento y el sentimiento.[7]

El neocórtex permite un aumento de la sutileza y la complejidad de la vida emocional, aunque no gobierna la totalidad de la vida emocional porque, en estos asuntos, delega su cometido en el sistema límbico. Esto es lo que confiere a los centros de la emoción un poder extraordinario para influir en el funcionamiento global del cerebro, incluyendo a los centros del pensamiento.[8]

La sede de las pasiones

Imagen anatómica del cerebro.

La amígdala cerebral y el hipocampo fueron dos piezas clave del primitivo «cerebro olfativo» que, a lo largo del proceso evolutivo, terminó dando origen al córtex y posteriormente al neocórtex. La amígdala está especializada en las cuestiones emocionales y se la considera una estructura límbica muy ligada a los procesos del aprendizaje y la memoria.[9] Constituye una especie de depósito de la memoria emocional.[10] Es la encargada de activar la secreción de dosis masivas de noradrenalina, que estimula los sentidos y pone al cerebro en estado de alerta.[11]

LeDoux descubrió que la primera zona cerebral por la que pasan las señales sensoriales procedentes de los ojos o de los oídos es el tálamo y, a partir de ahí y a través de una sola sinapsis, la amígdala. Otra vía procedente del tálamo lleva la señal hasta el neocórtex —el cerebro pensante—, permitiendo que la amígdala comience a responder antes de que el neocórtex haya ponderado la información.[12] Según LeDoux: «anatómicamente hablando, el sistema emocional puede actuar independientemente del neocórtex. Existen ciertas reacciones y recuerdos emocionales que tienen lugar sin la menor participación cognitiva consciente».[13]

La memoria emocional

Las opiniones inconscientes son recuerdos emocionales que se almacenan en la amígdala. El hipocampo registra los hechos puros, y la amígdala es la encargada de registrar el «clima emocional» que acompaña a estos hechos.[14] Para LeDoux: «el hipocampo es una estructura fundamental para reconocer un rostro como el de su prima, pero es la amígdala la que le agrega el clima emocional de que no parece tenerla en mucha estima». Esto significa que el cerebro dispone de dos sistemas de registro, uno para los hechos ordinarios y otro para los recuerdos con una intensa carga emocional.[15]

Un sistema de alarma anticuado

En el cambiante mundo social, uno de los inconvenientes de este sistema de alarma neuronal es que, con más frecuencia de la deseable, el mensaje de urgencia mandado por la amígdala suele ser obsoleto. La amígdala examina la experiencia presente y la compara con lo que sucedió en el pasado, utilizando un método asociativo, equiparando situaciones por el mero hecho de compartir unos pocos rasgos característicos similares, haciendo reaccionar con respuestas que fueron grabadas mucho tiempo atrás, a veces obsoletas.[16]

En opinión de LeDoux, la interacción entre el niño y sus cuidadores durante los primeros años de vida constituye un auténtico aprendizaje emocional, y es tan poderoso y resulta tan difícil de comprender para el adulto porque está grabado en la amígdala con la tosca impronta no verbal propia de la vida emocional. Lo que explica el desconcierto ante nuestros propios estallidos emocionales es que suelen datar de un período tan temprano que las cosas nos desconcertaban y ni siquiera disponíamos de palabras para comprender lo que sucedía.[17]

Cuando las emociones son rápidas y toscas

La importancia evolutiva de ofrecer una respuesta rápida que permitiera ganar unos milisegundos críticos ante las situaciones peligrosas debió ser vital en para nuestros antepasados, pues esa configuración ha quedado impresa en el cerebro de todo protomamifero, incluyendo los humanos. Para LeDoux: «El rudimentario cerebro menor de los mamíferos es el principal cerebro de los no mamíferos, un cerebro que permite una respuesta emocional muy veloz. Pero, aunque veloz, se trata también, al mismo tiempo, de una respuesta muy tosca, porque las células implicadas sólo permiten un procesamiento rápido, pero también impreciso», y estas rudimentarias confusiones emocionales —basadas en sentir antes que en pensar— son las «emociones precognitivas».[18]

El gestor de las emociones

La amígdala prepara una reacción emocional ansiosa e impulsiva, pero otra parte del cerebro se encarga de elaborar una respuesta más adecuada. El regulador cerebral que desconecta los impulsos de la amígdala parece encontrarse en el extremo de una vía nerviosa que va al neocórtex, en el lóbulo prefrontal. El área prefrontal constituye una especie de modulador de las respuestas proporcionadas por la amígdala y otras regiones del sistema límbico, permitiendo la emisión de una respuesta más analítica y proporcionada. El lóbulo prefrontal izquierdo parece formar parte de un circuito que se encarga de desconectar —o atenuar parcialmente— los impulsos emocionales más perturbadores.[19]

Vandalismos en forma de pintadas. El vandalismo en wikis es otro ejemplo de actuación con perturbación emocional.

Armonizando emoción y pensamiento

Las conexiones existentes entre la amígdala (y las estructuras límbicas) y el neocórtex constituyen el centro de gestión entre los pensamientos y los sentimientos. Esta vía nerviosa explicaría el motivo por el cual la emoción es fundamental para pensar eficazmente, tomar decisiones inteligentes y permitimos pensar con claridad. La corteza prefrontal es la región cerebral que se encarga de la «memoria de trabajo».[20]

Cuando estamos emocionalmente perturbados, solemos decir que «no podemos pensar bien» y permite explicar por qué la tensión emocional prolongada puede obstaculizar las facultades intelectuales del niño y dificultar así su capacidad de aprendizaje. Los niños impulsivos y ansiosos, a menudo desorganizados y problemáticos, parecen tener un escaso control prefrontal sobre sus impulsos límbicos. Este tipo de niños presenta un elevado riesgo de problemas de fracaso escolar, alcoholismo y delincuencia, pero no tanto porque su potencial intelectual sea bajo sino porque su control sobre su vida emocional se halla severamente restringido.[21]

Las emociones son importantes para el ejercicio de la razón. Entre el sentir y el pensar, la emoción guía nuestras decisiones, trabajando con la mente racional y capacitando —o incapacitando— al pensamiento mismo. Del mismo modo, el cerebro pensante desempeña un papel fundamental en nuestras emociones, exceptuando aquellos momentos en los que las emociones se desbordan y el cerebro emocional asume por completo el control de la situación. En cierto modo, tenemos dos cerebros y dos clases diferentes de inteligencia: la inteligencia racional y la inteligencia emocional y nuestro funcionamiento vital está determinado por ambos.[22]

La naturaleza de la inteligencia emocional

Las características de la llamada inteligencia emocional son: la capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y la capacidad de empatizar y confiar en los demás.[23]

Las Tres Fuentes de los Sentimientos

Las emociones son las expresiones exteriores de los sentimientos acumulados y formados en las aéreas de la imaginación y la visualización. Hay tres fuentes de sentimientos que interpreta toda información que entra en el ser humano por los cinco sentidos y da el sentido a lo que percibimos.

«1. Nuestra propia historia, cultura y experiencias, sean buenas o malas, nos han programado a sentir en una manera u otra, y dan un sentido diferente de todos los demás».
«2. El lado oscuro de lo espiritual que llamamos el maligno que nos anima de tomar un sentido oscuro y ver las cosas de su punto de vista y luego produce en nuestra imaginación y visualización el resultado de tomar su sentido de todo del punto de vista negativa. Muchas veces su sentido usa los temores de pobreza, peligro, hambre, rechazo etc. para provocar en nosotros las emociones y decisiones negativas».
«3. El lado de la luz espiritual que llamamos Dios es el que nos anima a tomar un sentido edificante o positivo y ver las cosas de su punto de vista y luego produce en nuestra imaginación y visualización el resultado de tomar su sentido que todo es para nuestro bien y todo va a salir bien».

Cuando ya hemos decidido qué sentido vamos a aceptar como la verdad entonces lo expresamos por nuestras emociones y nuestras acciones. [24]

Medición de la inteligencia emocional y el CI

No existe un test capaz de determinar el «grado de inteligencia emocional», a diferencia de lo que ocurre con los test que miden el cociente intelectual (CI). Jack Block, psicólogo de la universidad de Berkeley, ha utilizado una medida similar a la inteligencia emocional que él denomina «capacidad adaptativa del ego», estableciendo dos o mas tipos teóricamente puros, aunque los rasgos más sobresalientes difieren ligeramente entre mujeres y hombres:[25]

«Los hombres que poseen una elevada inteligencia emocional suelen ser socialmente equilibrados, extrovertidos, alegres, poco predispuestos a la timidez y a rumiar sus preocupaciones. Demuestran estar dotados de una notable capacidad para comprometerse con las causas y las personas, suelen adoptar responsabilidades, mantienen una visión ética de la vida y son afables y cariñosos en sus relaciones. Su vida emocional es rica y apropiada; se sienten, en suma, a gusto consigo mismos, con sus semejantes y con el universo social en el que viven».
«Las mujeres emocionalmente inteligentes tienden a ser enérgicas y a expresar sus sentimientos sin ambages, tienen una visión positiva de sí mismas y para ellas la vida siempre tiene un sentido. Al igual que ocurre con los hombres, suelen ser abiertas y sociables, expresan sus sentimientos adecuadamente (en lugar de entregarse a arranques emocionales de los que posteriormente tengan que lamentarse) y soportan bien la tensión. Su equilibrio social les permite hacer rápidamente nuevas amistades; se sienten lo bastante a gusto consigo mismas como para mostrarse alegres, espontáneas y abiertas a las experiencias sensuales. Y, a diferencia de lo que ocurre con el tipo puro de mujer con un elevado CI, raramente se sienten ansiosas, culpables o se ahogan en sus preocupaciones».
«Los hombres con un elevado CI se caracterizan por una amplia gama de intereses y habilidades intelectuales y suelen ser ambiciosos, productivos, predecibles, tenaces y poco dados a reparar en sus propias necesidades. Tienden a ser críticos, condescendientes, aprensivos, inhibidos, a sentirse incómodos con la sexualidad y las experiencias sensoriales en general y son poco expresivos, distantes y emocionalmente fríos y tranquilos».
«La mujer con un elevado CI manifiesta una previsible confianza intelectual, es capaz de expresar claramente sus pensamientos, valora las cuestiones teóricas y presenta un amplio abanico de intereses estéticos e intelectuales. También tiende a ser introspectiva, predispuesta a la ansiedad, a la preocupación y la culpabilidad, y se muestra poco dispuesta a expresar públicamente su enfado (aunque pueda expresarlo de un modo indirecto)».

Estos retratos, obviamente, resultan caricaturescos pues toda persona es el resultado de la combinación entre el CI y la inteligencia emocional, en distintas proporciones, pero ofrecen una visión muy instructiva del tipo de aptitudes específicas que ambas dimensiones pueden aportar al conjunto de cualidades que constituye una persona. [26]

Daniel Goleman también recoge el pensamiento de numerosos científicos del comportamiento humano que cuestionan el valor de la inteligencia racional como predictor de éxito en las tareas concretas de la vida, en los diversos ámbitos de la familia, los negocios, la toma de decisiones, el desempeño profesional, etc. Citando numerosos estudios Goleman concluye que el Coeficiente Intelectual no es un buen predictor del desempeño exitoso. La inteligencia pura no garantiza un buen manejo de las vicisitudes que se presentan y que es necesario enfrentar para tener éxito en la vida.

El concepto de “Inteligencia Emocional” enfatiza el papel preponderante que ejercen las emociones dentro del funcionamiento psicológico de una persona cuando ésta se ve enfrentada a momentos difíciles y tareas importantes: los peligros, las pérdidas dolorosas, la persistencia hacia una meta a pesar de los fracasos, el enfrentar riesgos, los conflictos con un compañero en el trabajo. En todas estas situaciones hay una involucración emocional que puede resultar en una acción que culmine de modo exitoso o bien interferir negativamente en el desempeño final. Cada emoción ofrece una disposición definida a la acción, de manera que el repertorio emocional de la persona y su forma de operar influirá decisivamente en el éxito o fracaso que obtenga en las tareas que emprenda.

Este conjunto de habilidades de carácter socio-emocional es lo que Goleman definió como Inteligencia Emocional. Esta puede dividirse en dos áreas:

Inteligencia Intra-personal: Capacidad de formar un modelo realista y preciso de uno mismo, teniendo acceso a los propios sentimientos, y usarlos como guías en la conducta.

Inteligencia Inter-personal: Capacidad de comprender a los demás; qué los motiva, cómo operan, cómo relacionarse adecuadamente. Capacidad de reconocer y reaccionar ante el humor, el temperamento y las emociones de los otros.

Véase también

PSICOLOGÍA SOCIAL

Junto con la psicología clínica, la educativa y la organizacional, la psicología social es una de las cuatro grandes ramas de la Psicología.

La psicología social es una de las 4 ramas fundamentales de la Psicología cuyos orígenes se remontan a inicios del siglo XVI. Sus inicios datan específicamente de 1879 con la aparición de la Völkerpsychologie o Psicología de los pueblos, desarrollada por Wilhelm Wundt y que actualmente es una de las especialidades de estudio, focalizando el individuo en la sociedad y la incidencia de esta en el individuo ya que lo humano y lo social están estrechamente relacionados y se complementan mutuamente.


La psicología social es el estudio científico de cómo los pensamientos,.. sentimientos y comportamientos de las personas son influenciados por la presencia real, imaginada o implicada de otras personas.[1] Según esta definición, científico refiere al método empírico de investigación. Los términos pensamientos, sentimientos y comportamientos incluyen todas las variables psicológicas que se pueden medir en un ser humano. La afirmación de que otras personas pueden ser imaginadas o implícitas sugiere que, de manera indefectible, estamos influenciados socialmente, incluso cuando:

a) No hay otros individuos presentes -como cuando vemo al cine sión-, o

b) Seguimos normas culturales internalizadas.

La Psicología Social puede ser definida también como la ciencia que estudia los fenómenos sociales e intenta descubrir las leyes por las que se rige la convivencia. Investiga las organizaciones sociales y trata de establecer los patrones de comportamientos de los individuos en los grupos, los roles que desempeñan y todas las situaciones que influyen en su conducta. Todo grupo social adopta una forma de organización dictaminada por la misma sociedad con el fin de resolver más eficazmente los problemas de la subsistencia.

Típicamente, los psicólogos sociales explican el comportamiento humano como resultado de la interacción de estados mentales y situaciones sociales inmediatas. En el heurístico famoso de Kurt Lewin, el comportamiento puede ser visto como una función de la persona y el medioambiente, C=f(P, M). En general, los psicólogos sociales tienen una preferencia por los hallazgos empíricos basados en laboratorios. Sus teorías tienen tendencia a ser específicas y enfocadas, en vez de globales y generales.

La psicología social es un dominio interdisciplinario que salva el espacio entre la psicología y la sociología. Durante los años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial, había una colaboración frecuente entre psicólogos y sociólogos.[2] Sin embargo, las dos disciplinas han virado hacia una actitud cada vez más especializada, aislándose la una de la otra. En años recientes, los sociólogos se han centrado en macro variables (por ejemplo, la estructura social), yendo hacia una extensión mucho más grande. No obstante, los enfoques sociológicos a la psicología social se convierten en una contraparte importante a la investigación psicológica en el área.

Además de la ruptura entre la psicología y la sociología, ha habido una diferencia bastante menos pronunciada en el énfasis entre los psicólogos sociales estadounidenses y los psicólogos sociales europeos. Haciendo una amplia generalización, se puede decir que, tradicionalmente, los investigadores estadounidenses se han centrado más en el individuo, mientras que los europeos han prestado más atención a los fenómenos a nivel de grupo.[3]

Kurt Lewin, fundador de la Psicología social moderna.

La disciplina de la psicología social empezó en los Estados Unidos a principios del siglo XX. El primer estudio publicado en esta área fue un experimento sobre el fenómeno de facilitación social.[4] Durante los años 1930, muchos psicólogos de la Psicología de la Gestalt, entre ellos Kurt Lewin, huyeron de la Alemania Nazi, hacia los Estados Unidos. Fueron instrumentales en el desarrollo del campo como algo distinto a las escuelas de psicología conductista, comportamental y psicoanalítica que fueron dominantes en ese momento, y la psicología social ha seguido manteniendo el legado de sus intereses en la percepción, la cognición y el acto de consciencia individual y colectivo. Las actitudes y una variedad de fenómenos de grupos pequeños fueron los temas más estudiados durante esta era.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los psicólogos sociales estudiaron la persuasión y la propaganda para los militares estadounidenses. Después de la Guerra, los investigadores se interesaron por una variedad de problemas sociales, incluyendo los asuntos de género y prejuicio racial. Durante los años sesenta, existió un interés creciente en una variedad de nuevos temas como la disonancia cognitiva, el efecto espectador, y la agresión. Sin embargo, por los años setenta, la psicología social en los EEUU había llegado a una crisis. Había un debate acalorado sobre la ética y la Deontología en la experimentación en el laboratorio, si las actitudes predicen el comportamiento de verdad o no, y cuánta ciencia podría ser hecha en un contexto cultural.[5] Paralelamente, un enfoque situacionalista radical desafió la relevancia del yo y la personalidad en la psicología.

La psicología social alcanzó la madurez en teoría y método durante los años 1980 y 1990. Cuidadosos estándares éticos regulan ahora la investigación, y han emergido más perspectivas pluralistas y multiculturalistas. Los investigadores modernos se interesan por una variedad de fenómenos, pero la atribución, la cognición social y el concepto del yo son quizás las áreas que más han aumentado durante los últimos años. Los psicólogos sociales han mantenido sus intereses aplicados, con contribuciones a la psicología de la salud y medioambiental, además de la psicología legal, y la estrecha relación con la psicología clínica, especialmente desde el psicoanálisis y sus posteriores corrientes y tendencias (ej. la Gestalt) que ,finalmente, fueron las que dieron origen a la psicología social.

La complejidad de la Psicología social La influencia de los estereotipos sobre las conductas de exclusión, tal como se analiza en los trabajos de Mullen y colaboradores, pone de manifiesto la actuación conjunta de varios procesos de distinta naturaleza que se entrecruzan entre sí. Algunos de ellos son individuales, tienen que ver con cogniciones (por ejemplo, la complejidad de los etnofaulismos) y con emociones (por ejemplo, su valencia), pero otros son estructurales; es decir, reflejan dimensiones permanentes y globales de la sociedad. Es lo que ocurre con los antecedentes de la complejidad de los estereotipos.

Valga como ejemplo de estos procesos estructurales el grado en que la sociedad de acogida considera extranjeros a los miembros de un grupo étnico de inmigrantes. Al ser los Estados Unidos de Norteamérica un país con predominancia de lo anglosajón, a un inmigrante inglés, por ser también anglosajón, se le aplicarán etnofaulismos muy distintos a los que se aplican, pongamos por caso, a un inmigrante griego. Es decir, un inmigrante inglés es considerado, por así decir, menos “extranjero” que un griego y, por lo tanto, en comparación con un inmigrante griego, al inglés se le aplican etnofaulismos más complejos y más positivos. La clave está en el carácter compartido entre estadounidenses e ingleses de un aspecto estructural: su pertenencia al mundo anglosajón.

Si se consideran ahora las conductas de exclusión (las consecuencias de los etnofaulismos), se apreciará que también ellas ponen en marcha procesos de carácter estructural. En efecto, ser acogido como inmigrante en un país trae consigo una serie de implicaciones que no afectan sólo a cogniciones, emociones y conductas individuales, sino a regulaciones institucionales, como nuevas leyes que cumplir y nuevas normas en el trato con los demás en diversos ámbitos, desde el laboral al familiar, sin olvidar el religioso, el tiempo de ocio y el lugar donde vivir, entre otros. Todo ello se intensifica con el proceso de “naturalización”, que hace que la persona pase a ser ciudadano del país de acogida con un conjunto explícito de derechos y obligaciones diferentes a las de su país de origen.

En resumen, la investigación de Mullen y colaboradores es una prueba de que los procesos implicados en la influencia de los estereotipos sobre las conductas de exclusión son muy variados y de distinta naturaleza. Esto es también característico de los procesos que estudia la Psicología social y se aprecia en un análisis detenido del contenido del Cuadro 1.1. El resto del presente apartado examina este asunto con mayor detalle, a través de un análisis de dos de las teorías de mayor influencia en la Psicología social: la Teoría de la identidad social y la Teoría de la justificación del sistema.

Objeto de la disciplina

Psicología social (psique, es: mente logus, ou: tratado, razón) El objeto de estudio de la psicología social son las relaciones sociales. El interaccionismo simbólico es una de las teorías más influyentes y características de esta disciplina. Su antecesor, George Herbert Mead, estudió los gestos, el lenguaje y la conducta, como productos de las relaciones que sostienen las personas, en primera instancia, cuando están cara a cara.[6]

Evidentemente existen en la sociedad organizaciones configuradas en torno a los aspectos socioculturales, derivados de la interacción de individuos; luego no es difícil asimilar la existencia de una conciencia colectiva que nos permita comprender dichas configuraciones.

La Psicología social asume como supuesto la existencia independiente y observable de procesos psicológicos sociales de diferente orden al de los procesos psicológicos del individuo pero de la misma naturaleza, lo cual nos ayuda a comprender cómo nos comportamos en grupos, también abarca lo que son las actitudes de cada persona ante su forma de reaccionar o pensar en el medio social.

Enfoques dentro de la psicología social

  • Conductismo: Desde el punto de vista conductual, principalmente desde la tradición norteamericana, suele entenderse esta disciplina como el estudio científico de la influencia social o estudio de la interacción social; esto implica la idea de focalizar el interés en lo que le pasa al individuo (su comportamiento) con respecto a la influencia del medio o de otros.
  • Psicoanálisis: Por otra parte desde la tradición que influyen desde el interior del inconsciente individual hacia lo colectivo y social.
  • Psicología posmoderna: Desde el enfoque propio de la psicología posmoderna se entiende la psicología social como el análisis de los diferentes componentes que constituyen la diversidad y la manifestación de la pluralidad y fragmentación social en donde son validas todas las formas de análisis de los diferentes estamentos y subgrupos de la sociedad.
  • Enfoque del materialismo dialéctico: en la Psicología Soviética C. Marx – economista -, Makarenko – psicopedagogo -, así como S. Leontiev – psicólogo – destacan en demostrar la importancia de las necesidades individuales y colectivas. El concepto de necesidad es importante para el materialismo dialéctico, pues en el contexto social creamos nuevas necesidades. Las necesidades morales, las necesidades de la colectividad serían las que motivan a los individuos a transformar. En este devenir, se estructura la personalidad en el contexto grupal. Estas teorías no han sido muy estudiadas en occidente, por los prejuicios hacia lo soviético. Sin embargo, los motivos de la actividad fueron muy estudiados por Leontiev, sin los cuales ningún tipo de dinámica grupal, como la influencia o presión de grupo, funciona en ningún contexto social, y tiene las implicaciones de que el desarrollo de la conciencia organiza la actividad, los actos y los motivos de cada individuo. Makarenko en su trabajo con niños transformó la rebeldía por colaboración, y conceptualizó sobre la formación moral en el hogar y el colectivo. Marx pudo visualizar el importante rol de la economía en la moral, y la lucha de clases fue un concepto que anidó la posibilidad de una transformación económica humanitaria.
  • Perspectiva de los grupos: Otra forma de entender la psicología social, es verla desde el punto de vista de los grupos humanos o grupo social. Los grupos pueden ser considerados unidades de análisis en tanto poseen identidad propia, ya que las personas actúan distinto cuando están en grupo de cuando están solas, y además, actúan distinto según el grupo en el que se encuentren o al que representen. Entonces, los grupos humanos pueden ser analizados como un punto intermedio entre lo social-despersonalizado y lo individual-particular, es decir, en un nivel de análisis propiamente grupal, distinto del individual y del social. Los fenómenos de influencia, identidad social, conflicto intergrupal, estereotipo, prejuicio, fobia, discriminación, justificación del sistema dominante, exclusión social, costumbre, cohesión social, coherencia social, violencia, Síndrome de Estocolmo, Cárceles, internados, habilidades sociales, etc., pueden ser vistos desde el punto de vista de los grupos. . .

Fenómenos intrapersonales

Actitudes

El estudio de actitudes es un tema central de la psicología social. Las actitudes están implicadas en casi todas las áreas de la disciplina, incluyendo la conformidad, la atracción interpersonal, la percepción social y el prejuicio. En la psicología social, las actitudes se definen como evaluaciones globales doctas de una persona, un objeto, un lugar o un asunto que influencian el pensamiento y la acción.[7] Es decir, las actitudes son expresiones básicas de aprobación o desaprobación, favorabilidad o desfavorabilidad, o gustar y disgustar.[8] Ejemplos incluirían que nos guste el helado de chocolate, ser anti-aborto, o endosar los valores de un partido político particular.

Los psicólogos sociales han estudiado la formación, la estructura, el cambio y la función de las actitudes y la relación entre éstas y el comportamiento. Debido a que la gente está influenciada por la situación, las actitudes generales no suelen ser buenos predictores de comportamientos especificos. Para una variedad de razones, una persona quizás valora el medio ambiente, pero no recicla una lata un día particular. Actitudes que son bien recordadas y centrales a nuestro autoconcepto, sin embargo, son más probables a llevar a un comportamiento, y medidas de actitudes generales previenen pautas de comportamiento a largo plazo.

Mucha de la investigación reciente sobre las actitudes trata de la distinción entre medidas de actitudes tradicionales de “autoreporte” y actitudes inconscientes o “implícitas”. Por ejemplo, los experimentos usando el Test de Asociación Implícita han encontrado que la gente a menudo demuestra parcialidad contra otras razas, incluso cuando sus respuestas en encuestas revelan igualdad de la mente. Un estudio encontró que las actitudes explícitas correlacionan con comportamiento verbal en interacciones inter-raciales, aunque actitudes implícitas correlacionan con comportamiento no verbal.[9]

Persuasión

El tema de la persuasión ha recibido mucha atención durante los últimos años. La persuasión es un método activo de influencia que intenta guiar la gente hacia la adopción de una actitud, una idea o un comportamiento por medidas racionales o emotivas. La persuasión depende de “apelaciones” en vez de presión fuerte o coerción. Se han encontrado numerosas variables que influencian el proceso de persuasión y estas normalmente se presentan en cuatro categorías importantes: quien dice qué a quien y cómo.

  1. El Comunicador, incluyendo la credibilidad, la pericia, la honradez y el grado de atractivo.
  2. El Mensaje, incluyendo varios grados de razón, emoción (como miedo), argumentos de uno o dos lados, y otros tipos de contenido informacional.
  3. La Audiencia, incluyendo una variedad de demografías, rasgos personales y preferencias.
  4. El Canal, incluyendo la palabra impresa, la radio, la televisión, el internet o interacciones cara a cara.

Las teorías de proceso dual de la persuasión (como el modelo de probabilidad de elaboración) mantienen que el proceso persuasivo se media por dos rutas distintas. La persuasión puede ser llevada a cabo por aspectos superficiales de la comunicación o la lógica interna del mensaje. Si alguien es o no persuadido por una celebridad popular o argumentos factuales es determinado principalmente por la capacidad y motivación de la audiencia. Sin embargo, décadas de investigación han demostrado que las actitudes profundas son remarcablemente resistentes a persuasión bajo circunstancias normales.

Cognición social

La cognición social es la manera en que la gente piensa acerca de los demás. Además es una área creciente de la psicología social que estudia como la gente percibe, piensa y recuerda información sobre otros. Una asunción en la cognición social es que la realidad es demasiado compleja para fácilmente discernir, y entonces vemos el mundo según esquemas o imágenes de realidad simplificados. Los esquemas son representaciones mentales generalizadas que organizan el conocimiento y guían el procesamiento de información. Por ejemplo, el esquema de alguien para ratones puede ser que sean pequeños, peludos y comen queso. La cognición social propone que grupos culturales desarrollen esquemas parecidos. Individuos que comparten esquemas pueden esencialmente tener los mismos pensamientos cuando se enfrentan a un estímulo. Por ejemplo, los esquemas a menudo operan automáticamente y no intencionalmente, y pueden dirigir parcialmente en la percepción y la memoria.

Las expectaciones esquemáticas pueden dirigirnos a ver algo que realmente no existe. Un experimento encontró que la gente es más propensa a percibir una arma en las manos de un hombre negro que un hombre blanco.[10] Este tipo de esquema es realmente un estereotipo, una colección generalizada de creencias sobre un grupo particular de gente. Los estereotipos a menudo son relacionados a actitudes negativas o preferenciales (prejudicio]] y comportamientos (discriminación). Los esquemas para tipos de acontecimientos (por ejemplo, ir a McDonalds, hacer la colada) son conocidas como guiones.

Otro concepto importante en la cognición social es atribución. Las atribuciones son las explicaciones que hacemos para el comportamiento de la gente, sea nuestro o de otros. Una atribución puede ser interna o externa. Atribuciones internas asignan causalidad a factores dentro de la persona, como capacidades o personalidades. Atribuciones externas asignan la causalidad a un factor externo, como el tiempo. Parcialidades numerosas en el proceso de atribución han sido descubiertas:

  • Sesgo de correspondencia – la tendencia a hacer atribuciones internas para el comportamiento. El efecto actor-observador es un refinamiento de esta parcialidad, la tendencia a hacer atribuciones externas para el comportamiento de otros y atribuciones internas para nuestro propio comportamiento.
  • Fenómeno de un mundo justo – la tendencia a culpar víctimas (una atribución interna) para su sufrimiento. Se cree que es motivado por la ansiedad de la gente que gente buena, incluyendo sí mismos, podrían ser victimizada en un mundo injusto.
  • Sesgo de autoservicio – la tendencia a tomar el crédito para éxitos, y culpa otros para fracaso. Los investigadores han encontrado que los individuos deprimidos a menudo carecen de esta parcialidad y realmente tienen percepciones más realísticas de la realidad.

Las heurísticas son atajos cognitivos. En vez de pesar toda la evidencia cuando se toma una decisión, la gente depende de las heurísticas para salvar tiempo y energía. La heurística de disponibilidad ocurre cuando la gente estima la probabilidad de un resultado basado en cuán fácil ese resultado es de imaginar. Como tal, las posibilidades vívidas o muy memorables serán percibidas como más probables que estas que son más difíciles de imaginar o entender, resultando en una parcialidad cognitiva correspondiente.

Hay otras numerosas observaciones que fueron encontradas por investigadores de la cognición social. El prejuicio de retrospectiva es una memoria falsa de haber previsto acontecimientos, o una exageración de predicciones actuales, después de hacerse consciente de la situación. El sesgo de confirmación es un tipo de parcialidad dirigido a la tendencia a buscar, o interpretar información en una manera que afirma las ideas preconcebidas.

Autoconcepto

Los campos de psicología y personalidad social han juntado durante los años, y psicólogos sociales han desarrollado un interés en una variedad de fenómenos relacionados con el yo. En contraste con la teoría tradicional de personalidad, sin embargo, los psicólogos sociales ponen más énfasis en cogniciones en vez de rasgos. Mucha investigación enfocados en el autoconcepto, que es el entendimiento de una persona de sí misma. El autoconcepto puede dividirse en un componente cognitivo, llamado la autoesquema, y un componente evaluativo, la autoestima. La necesidad de mantener una autoestima sana es reconocida como una motivación central humana en el campo de psicología social. Creencias de autoeficacia son un aspecto de la autoesquema. La autoeficacia refiere a la expectación de un individuo que la representación en alguna tarea será eficaz y tendrá éxito.

La gente desarrolla sus autoconceptos a través de una variedad de maneras, incluyendo la introspección, reacciones de otros, autopercepción, y comparación social. En comparación con otros relevantes, la gente adquiere información sobre sí mismos, y hacen inferencias que son relevantes a la autoestima. Las comparaciones sociales pueden ser hacia arriba o abajo, es decir, comparaciones con gente que es más alta o más baja en estatus o capacidad. Las comparaciones hacia abajo a menudo son hechas parar elevar la autoestima.

La autopercepción es una forma especializada de atribución que implica haciendo inferencia sobre sí mismo después de observar su propio comportamiento. Los psicólogos han encontrado que demasiadas recompensas (por ejemplo, dinero) tienen una tendencia a reducir la motivación intrínseca tras el proceso de autopercepción. La atención de la gente se dirige a la recompensa y pierden interés en la tarea cuando se deja de ofrecer la recompensa. Esta es una excepción importante a la teoría de refuerzo.

Disonancia cognitiva

La disonancia cognitiva es un sentimiento que despierta desagradable causado por notar una inconsistencia entre las cogniciones.[11] La disonancia cognitiva fue desarrollada originalmente como una teoría de cambio de actitud, pero ahora se considera como una teoría del yo por la mayoría de psicólogos sociales. La disonancia es la más fuerte cuando se nota una discrepancia entre el autoconcepto y el comportamiento, por ejemplo, haciendo algo que hace uno sentir avergonzado. Esto puede resultar en la autojustificación como el individuo intenta tratar con la amenaza. La disonancia cognitiva típicamente dirige a un cambio en la actitud, un cambio en comportamiento, una auto-afirmación, o una racionalización del comportamiento.mediante la cual son capaces de actuar de actuar por ello mismos.

Un ejemplo de la disonancia cognitiva es fumar. Fumar los cigarrillos aumenta el riesgo de cáncer, que amenaza el auto-concepto del individuo quien fuma. La mayoría de nosotros creen que somos inteligentes y racionales, y la idea de hacer algo insensato y auto-destructivo causa la disonancia. Para reducir esta tensión incomoda, los fumadores tienen una tendencia a hacer excusas para sí mismos, como “Me voy a morir de todos modos, entonces no importa”.


Influencia social

La influencia social refiere a la manera en que la gente afecta los pensamientos, sentimientos y comportamientos de otros. Como el estudio de actitudes, es un tema central tradicional en la psicología social. De hecho, la investigación en la influencia social coincide mucho con la investigación de actitudes y persuasión. La influencia social también está relacionada al estudio de la dinámica de grupos, como la mayoría de los principios de influencia son más fuertes cuando tienen lugar en grupos sociales.

La conformidad es la forma más común y omnipresente de la influencia social. Generalmente se define como la tendencia de actuar o pensar como otros miembros de un grupo. El tamaño del grupo, la unanimidad, la cohesión, el estatus y la dedicación prior ayudan a determinar el nivel de conformidad en un individuo. La conformidad normalmente se ve como una tendencia negativa en la cultura estadounidense, pero una cierta cantidad de conformidad es no sólo necesaria y normal, sino probablemente esencial para que una comunidad funcione.

Los dos motivos importantes en la conformidad son:

  1. Influencia normativa – la tendencia a conformar para adquirir aceptación social, y evadir el rechazo o conflicto social, como en presión del grupo.
  1. Influencia informacional – basada en el deseo de adquirir información útil tras la conformidad, y de ese modo lograr un resultado correcto o apropiado.

La influencia minoritaria es el grado al cual una fracción más pequeña dentro del grupo lo influencia durante la toma de decisiones. Nótese que éste refiere a una posición minoritaria en algún asunto, no una minoría étnica. Su influencia es primariamente informacional y depende de la consistente adherencia a una posición, grado de defección de la mayoría, y el estatus y confianza en sí mismos de los miembros minoritarios. La reactancia es una tendencia a afirmarse a sí mismo por conseguir el opuesto de lo que se espera. Este fenómeno también se llama anticonformidad y parece ser más común entre los hombres que entre las mujeres.

Hay dos áreas más que son importantes en las investigaciones de influencia social. La conformidad refiere a cualquier cambio en comportamiento que es debido a una petición o sugerencia de otra persona. La técnica de pie en la puerta es un método de conformidad en el cual el persuasor pide un favor pequeño para posteriormente seguir con un favor más grande. Un ejemplo que mostrase este comportamiento sería una persona pidiendo la hora, y posteriormente pidiendo diez dólares. Una trampa relacionada es el timo de dar gato por liebre.[12] La tercera forma importante de influencia social es la obediencia. Éste es un cambio de comportamiento, resultado de una orden directa de otra persona.

Un tipo de influencia social distinto es la profecía autorrealizada. Es una predicción que, en ser hecho, realmente actúa en sí misma para convertirse en la verdad. Por ejemplo, en la bolsa de valores, mucha gente cree que una crisis financiera es inminente, los inversores quizás pierden la confianza, venden la mayoría de sus valores, y realmente son ellos los que causan la crisis. De una manera similar, la gente puede esperar la hostilidad de otros e induce a ésta por su propio comportamiento.

Dinámica de grupo

Un grupo es dos o más personas que interactúan, influencian los otros y comparten una identidad común. Los grupos tienen un número de cualidades emergentes que los distinguen de los agregados:

  • Normas – reglas y expectaciones implícitas que los miembros del grupo siguen, por ejemplo, dar las gracias, estrechar la mano.
  • Roles– reglas y expectaciones implícitas para miembros específicos dentro del grupo, por ejemplo, el niño mayor quien quizás tiene responsabilidades adicionales en la familia.
  • Relaciones – pautas de gustar dentro del grupo, y también diferencias en prestigio o estatus, por ejemplo, líderes, gente popular.

Grupos y agregados temporales comparten pocas o ningunas de estas características, y no cualifican como grupos sociales verdaderos. Por ejemplo, la gente esperando para un bus no constituyen un grupo. Los grupos son importantes no sólo porque ofrecen apoyo social, recursos, y un sentimiento de pertenencia, sino porque suplementan el autoconcepto de sus miembros. Hasta un gran punto, los humanos se definen a sí mismos por ser miembros de grupos que forman su identidad social.[13] La identidad social compartida de individuos dentro de un grupo influencia el comportamiento entre grupos, la manera en que los grupos se comporten hacia y perciben los otros. Estas percepciones y comportamientos por su parte definan la identidad social de individuos dentro de los grupos que interactúan. La tendencia a definir a uno mismo por ser miembro de un grupo dirige a la discriminación entre grupos, que implica percepciones y comportamientos favorables dirigidos al grupo, pero percepciones y comportamientos negativos dirigidos a personas fuera del grupo. La discriminación entre grupos dirige al prejudicio y estereotipando, mientras los procesos de facilitación social y polarización grupal fomenta comportamientos extremos hacia la gente que no forma parte del grupo.

Los grupos a menudo moderan y mejoran la toma de decisiones, y con frecuencia se depende de ellos para estas ventajas, por ejemplo comités y jurados. Un número de parcialidades grupales, sin embargo, pueden interferir con la toma de decisiones efectivas. Por ejemplo, la polarización grupal, antes conocido como el cambio riesgoso, pasa cuando la gente polariza sus vista en una dirección más extrema de una discusión grupal. Más problemático es el fenómeno del pensamiento de grupo. Este es un defecto del pensamiento colectivo que es caracterizado por un consenso prematuro o un asunción incorrecta de consenso, causado por miembros de un grupo fracasando a promover las vistas que no son consistentes con las vistas de otros miembros. El pensamiento de grupo ocurre en una variedad de situaciones, incluyendo la aislación de un grupo y la presencia de un líder que dirige mucho. Janis[14] ofreció la Invasión de Bahía de Cochinos de 1961 como un caso histórico del pensamiento de grupo.

Los grupos también afectan el rendimiento y productividad. La facilitación social, por ejemplo, es una tendencia a trabajar más y más rápidamente en la presencia de otros. La facilitación social aumenta la probabilidad de la respuesta dominante, que tienen una tendencia a mejorar el rendimiento en tareas simples y reducirlo en tareas complejas. En contraste, el ganduleaje social es la tendencia de individuos a haraganear cuando trabajan en un grupo. El ganduleaje social es común cuando la tarea es considerada no importante y las contribuciones individuales no son fáciles a ver.

Los psicólogos sociales estudian una variedad de fenómenos relacionados con grupos como el comportamiento de las muchedumbres. Un concepto importante en esta área es la deindividuación, un estado reducido de conocimiento de uno mismo que puede ser causado por sentimientos de anonimidad. La deindividuación es asociada con el comportamiento inhibido y a veces peligroso. Es común en muchedumbres pero también puede ser causada por un disfraz, un uniforme, alcohol, alrededores oscuros, o anonimidad en línea.

Relaciones con otros

Los psicólogos sociales son interesados en la cuestión de por qué la gente a veces actúa en una manera prosocial (ayudando, gustando, o amando otros), pero en otros tiempos actúa en una manera antisocial (la hostilidad, agresión o prejuicio contra otros).

La agresión se puede definir como cualquier comportamiento que se intenta dañar a otro ser humano. La agresión hostil es acompañada por emociones fuertes, en particular la ira. Dañar la otra persona es el fin. La agresión instrumental es sólo un medio para lograr un fin. Dañar la persona se usa para obtener otro fin, como dinero. La investigación indica que hay muchas causas de agresión, incluyendo factores biológicos como testosterona y factores medioambientales, como la enseñanza social. Factores situacionales inmediatos como la frustración son también importantes en provocar una reacción agresiva.

Aunque la violencia es un hecho de la vida, la gente también es capaz de ayudar otros, incluso desconocidos completos en emergencias. La investigación indica que el altruismo ocurre cuando una persona se siente empatía para otro individuo, incluso en la ausencia de otros motivos.[15] Sin embargo, según el efecto espectador, la probabilidad de recibir la ayuda en una emergencia desciende como el número de espectadores aumenta. Esto es debido a los efectos de conformidad y una difusión de responsabilidad.[16]

Atracción interpersonal

En el estudio de psicología social es importante la atracción interpersonal, es decir, todos aquellos esfuerzos que hacen que a los individuos les gusten otros individuos, establecer relaciones e, incluso, enamorarse. Algunos de los principios generales son:

  • Proximidad: Cuanta más proximidad física haya, más aumenta la atracción.
  • Familiaridad: Exponerse delante de otros (consciente o inconscientemente) suele aumentar esa atracción.
  • Similitud: Cuanto más parecidas sean las personas (actitud, origen, etc.) más posibilidades de gustarse tienen. (Bryne, 1961). Contrario a la opinión pública, los opuestos normalmente no se atraen.

En las relaciones románticas, primeramente, el atractivo físico es lo más importante, dejando paso al resto de aspectos. Según la teoría de intercambio social, las relaciones están basadas en la elección racional y el análisis costo-beneficio. Si los costos de una pareja empiezan a ser mayores que sus beneficios, esa persona quizás deja la relación, especialmente si hay buenas alternativas disponibles. Con tiempo, las relaciones de largo plazo tienen una tendencia a ser comunal en vez de simplemente basadas en el intercambio.Robert Sternberg[17] ha sugerido que realmente hay tres pasos al amor: intimidad, pasión y dedicación.

Percepción interpersonal

La percepción interpersonal examina las creencias que la gente relacionando tiene sobre otros. Esta área difiere de la cognición social y la percepción personal por ser interpersonal en vez de intrapersonal. Al requerir que al menos dos personas se relacionan, la investigación en esta área examina fenómenos únicos como:

  • Exactitud – la precisión de las creencias de A sobre B
  • Acuerdo del yo-otro – sí o no las creencias de A sobre B son las mismas que las creencias de B sobre él mismo
  • Similitud – sí o no las creencias de A y B son las mismas
  • Proyección/similitud asumida – sí o no las creencias de A sobre B son las mismas de las creencias de A sobre él mismo
  • Reciprocidad – la similitud de la creencias de A y B sobre el otro
  • Meta-exactitud – sí o no A sabe como los otros le ven
  • Proyección asumida – sí o no A piensa otros le ven como les ve

Estos variables no pueden ser calculados en los estudios que piden a la gente a formar creencias sobre objetos ficticios.

Aunque el interés en esta área ha crecido rápidamente con la publicación del libro de Malcolm Gladwell de 2005 Parpadeo y la investigación de rebanadas finas (Ambady & Rosenthal, 1992), la disciplina es todavía muy joven, haber sido formalmente definida sólo en 1994, por David Kenny. Tan poca investigación, en particular sobre la exactitud de primeras impresiones, quiere decir que los psicólogos sociales saben mucho sobre lo que la gente piensa de otros, pero mucho menos sobre sí o no son correctos.

Muchos atribuyen esto a un crítico que escribió Cronbach[18] sobre como la exactitud de impresiones fue calculada, que resultó en un paréntesis de 30 años en la investigación. Durante ese tiempo, los psicólogos se enfocaron en el consenso (sí o no A y B están de acuerdo en sus creencias sobre C) en vez de la exactitud, aunque Kenny[19] ha reivindicado que el consenso no es necesario ni suficiente para exactitud.

Hoy, el uso de correlaciones en vez de discrepancias es mejor para medir la exactitud[20] y el desarrollo del modelo de los cinco grandes han superado los críticos de Cronbach y han dirigido a una onda de nueva investigación. La gente percibe más exactamente la extraversión y la conciencia en desconocidos que los otros dominios de personalidad.[21] Una interacción de 5 segundos te dice tanto que 15 minutos de estos dominios,[22] y la video te dice más que sólo audio.[23]

Sorprendentemente, ver los sitios de web personales o perfiles en línea de gente (como en Myspace, Facebook o un sitio web de citas) puede hacerte tan informado de su conciencia y como abierta es su actitud como sus amigos de largo plazo.[24] La cuestión de sí o no los sitios de redes sociales dirigen a primeras impresionas exactas han inspirado Sam Gosling de la Univerisdad de Texas en Austin y David Evans, antes de classmates.com a lanzar un proyecto ambicioso para medir la exactitud de primeras impresiones en todo el mundo (YouJustGetMe.com).

Temas de psicología social

La psicología social se ha venido desarrollando a lo largo de muchas décadas y sus temas de investigación han captado el interés de gran cantidad de estudiosos del comportamiento. Cada uno de estos temas tiene un amplio desarrollo, destacándose diferentes investigadores y hallándose métodos para cada uno de ellos, en muchos casos compartidos según similaridad.

Así, es posible desarrollar un complejo temario como el que se presenta a continuación:

Actitudes

Artículo principal: Actitud

Una actitud viene a ser una disposición personal, usualmente basada en la experiencia, que influye en el comportamiento de un individuo. En otros términos, las actitudes pueden considerarse como una forma de motivación social o grupal. Pueden ser de carácter emotivo, racional e incluso inconsciente, por lo que las actitudes son muy difíciles de cambiar.

Desde un punto de vista psicosocial y crítico, una actitud no se puede definir como predisposición estable y rígida sino que se entiende como una opción relativa a disursos que el marco de referencia cultural permite. Un marco histórico y cultural situado.

Agresión

Artículo principal: Agresión
Artículo principal: Agresividad

La agresión puede definirse como un comportamiento hostil o destructivo, o en su defecto una disposición del mismo orden. La finalidad de una agresión es causar daño a la persona, animal u objeto a la cual se dirige, en este sentido se diferencia del amedrentamiento y la amenaza.


existe muchas formas de una agresión, lo que hace falta es saber como es que la persona te trata.

la persona puede decir que es algo normal pero no, si crees que solo es un juego o una sencilla forma de llevarse. es necesario comprender que todo puede comenzar con esa pequeña llevada sino puede terminar en que la persona te puede golpear, es necesario que si uno sufre eso se empiese a poner el alto. ——

Atracción

Artículo principal: Atracción sexual

La atracción, o atracción sexual, se refiere al impulso que lleva a una persona a relacionarse con otra buscando sostener una relación sexual. Este impulso en los seres humanos toma un carácter menos instintivo y más bien se presenta como una construcción social influida por la cultura.

Colectividad

Artículo principal: Colectividad

La colectividad es una noción que alude a un número amplio de formas de agrupamiento humano. Así, puede darse esta denominación a las huelgas, las pandillas, las manifestaciones en general pero también a los poblados y a la opinión pública. Lo ‘colectivo’ es una construcción hecha con el fin de explicar las cuestiones que van más allá de los grupos, organizaciones e incluso de las instituciones.

Comunicación

Artículo principal: Comunicación

La comunicación es un fenómeno inherente a la relación grupal de los seres vivos por medio del cual éstos obtienen información acerca de su entorno y de otros entornos y son capaces de compartirla haciendo partícipes a otros de esa información.

Conformidad

Artículo principal: Conformidad

Conformidad es el grado hasta el cual los miembros de un grupo social cambiarán su comportamiento, opiniones y actitudes para encajar con las opiniones del grupo.

Estereotipos

Artículo principal: Estereotipo

Un estereotipo es una imagen mental muy simplificada y con pocos detalles acerca de un grupo de gente que comparte ciertas cualidades características (o estereotípicas) y habilidades.

Por Ejemplo: hay muchos estereotipos (cholos, fresas, magueras, emos, punks,roqueros) etc. Lo que identifica a la persona es que le llama mucho la atencion de lo que hacen esas personas, su forma de hablar,caminar, su forma de actuar etc.

Expectativas

Artículo principal: Expectativa

Una expectativa es una suposición sobre el futuro, que puede o no ser realista. Una expectativa sobre la conducta de otra persona, expresada a esa persona, puede tener la naturaleza de una fuerte petición

Grupos

Artículo principal: Grupo social

Un grupo social, llamado también grupo orgánico, es un conjunto de personas que desempeñan roles recíprocos dentro de la sociedad. Este puede ser fácilmente identificado, tiene forma estructurada y es durable. Las personas dentro de él actúan de acuerdo con unas mismas normas, valores y fines necesarios para el bien común del grupo.

—son todas aquellas personas que estan en el mismo pensar de algo con el cual hacen una mejora ya sea para la sociedad o para ese mismo grupo.—-

Grupo: Numero de personas mas o menos reducido que se encuentran cara a cara durante un periodo de tiempo.

Las habilidades sociales son, pues, un conjunto de conductas que tienen la función de promover y/o mejorar la inserción de una persona en grupos. Asimismo, permiten que un individuo manifieste su opinión y deseos reales ante los demás.

Identidad

Artículo principal: Identidad
Artículo principal: Conciencia (Psicología)

El término identidad, es utilizado para referirse a la capacidad de un individuo de reconocerse en sus características esenciales y en las modificaciones que experimenta en sí mismo.

Liderazgo

Artículo principal: Liderazgo

El liderazgo es una cualidad que posee una persona o un grupo de personas, con capacidad, conocimientos y experiencia para dirigir a los demás. La palabra “liderazgo” en sí misma puede significar un grupo colectivo de líderes, o puede significar características especiales de una figura célebre (como un héroe). Se divide en lider autoritario (imagen muy fuerte), lider democrático (imagen normal), y lider laissez-faire (dejar ser, imagen muy débil).

Movimientos sociales

Artículo principal: Movimientos sociales

Un movimiento social, puede entenderse como la agrupación informal de individuos u organizaciones, dedicadas a cuestiones político-sociales que tiene como finalidad el cambio social.

Obediencia

Artículo principal: Obediencia

El término obediencia (al igual que la acción de obedecer) conduce de la escucha atenta a la acción, que puede ser puramente pasiva o exterior o, por el contrario, puede provocar una profunda actitud interna de respuesta.

Prejuicios

Artículo principal: Prejuicio

El prejuicio es una concepción elaborada por un individuo tras un proceso en el que ‘pre-juzga’ algo. En general, implica llegar a un juicio sobre el objeto antes de determinar dónde está realmente la preponderancia de la evidencia, o la formación de un juicio sin experiencia directa o real. La formación de prejuicios está muy influida por la socialización y las experiencias previas en general.

Socialización

Artículo principal: Socialización

La socialización es el proceso mediante el cual los individuos pertenecientes a una sociedad o cultura aprenden e interiorizan un repertorio de normas, valores y formas de percibir la realidad, que los dotan de las capacidades necesarias para desempeñarse satisfactoriamente en la interacción social.

Trabajo en equipo

Artículo principal: Trabajo en equipo

El trabajo en equipo, consiste en el desarrollo de tareas en forma colectiva, basándose en funciones de comunicación, liderazgo y reflexión grupal. En el trabajo en equipo juegan un rol importante el liderazgo y el establecimiento de roles.

—Todo aquello que se lleva con el fin de participar y conocer de las personas, su forma de ser y lo que le gusta pero tambien trabajar y saber como es la forma de trabjo de ellos.—

Valores

Artículo principal: Valores

Se denomina valores al conjunto de pautas que la sociedad establece para ser cumplidas por las personas en las relaciones sociales. Los valores son creencias de mayor rango, tienen una expresión de consenso social, y es un componente de la cultura.

Violencia

Artículo principal: Violencia

La violencia es un comportamiento deliberado que resulta, o puede resultar, en daños físicos o psicológicos a otros seres humanos, o más comúnmente a otros animales o cosas (vandalismo) y se lo asocia, aunque no necesariamente, con la agresión, ya que también puede ser psicológica o emocional, a través de amenazas u ofensas.

Otros temas

Investigación

Métodos

La psicología social es una ciencia empírica que intenta responder una variedad de cuestiones sobre el comportamiento humano por probar las hipótesis,de ahí su fuerte relación con la psicología clínica, sus métodos de prevención e intervención, diagnóstico y pronóstico en el laboratorio y en el campo. La atención cuidadosa a muestrear, diseño de investigación y análisis estadístico es importante, y los resultados son publicados en publicaciones que son evaluadas por pares como La revista de psicología social experimental, El boletín sobre la psicología social y la personalidad y La revista de psicología social y personalidad.

Los métodos experimentales implican el investigador cambiando un variable en el medio ambiente y mediando el efecto en otro variable. Un ejemplo sería dejando dos grupos de niños a jugar videojuegos violentos o no violentos y después observando su nivel subsecuente de agresión durante un periodo de juego libre. Un experimento válido es controlado y usa asignación aleatoria.

Los métodos de correlación examinan la asociación estadística entre dos variables que ocurren naturalmente. Por ejemplo, se puede correlacionar la cantidad de televisión violenta que los niños ven en casa con el número de incidentes violentos en que los niños participan en la escuela. Nota que este estudio no probará que la televisión violenta causa la agresión en niños. Es posible que los niños agresivos eligen ver más televisión violenta.

Los métodos observacionales son puramente descriptivos e incluyen la observación naturalística, la observación artificiosa, la observación de participantes, y análisis de archivos. Estos son menos comunes en la psicología social pero a veces son usados durante los primeros pasos de un fenómeno. Un ejemplo sería observar discretamente los niños en un patio de recreo (con un videocámara, quizás) y recordar el número y tipos de acciones agresivas demostradas.

Cuando sea posible, los psicólogos sociales dependen de la experimentación controlada. Los experimentos controlados requieren la manipulación de uno más variables independientes para examinar el efecto sobre un variable dependiente. Los experimentos son útiles en la psicología social porque tienen mucha validez interna, queriendo decir que son libres de la influencia de variables que confunden, y entonces son más probables a indiciar exactamente una relación causal. Sin embargo, las muestras pequeñas usadas en experimentos controladas típicamente no tienen mucha validez externa, o el grado al cual los resultados pueden ser generalizados en la población general. Usualmente hay una compensación entre el control experimental (validez interna) y poder generalizar la población (validez externa).

Porque usualmente es imposible probar todos, la investigación tiene una tendencia a ser realizada en una muestra de personas de la población más amplia. Los psicólogos sociales frecuentemente usan investigaciones por encuestas cuando son interesados por resultados que tienen mucha validez externa. Las encuestas usan varias formas de muestra aleatoria para obtener una muestra de respondientes que son representativos de una población. Este tipo de investigación usualmente es descriptivo porque no hay control experimental sobre variables. No obstante, métodos estadísticos nuevos como el modelo de ecuaciones estructurales se usan para probar para relaciones causales potenciales en este tipo de data.

A pesar de cual método se usa, es importante evaluar el hipótesis de investigación a la luz de los resultados, confirmando o rechazando la predicción original. Los psicólogos sociales emplean las estadísticas y pruebas de probabilidad para juzgar sus resultados, que definan un hallazgo significante como menos de 5% probable a ser debido a casualidad. La replicaciones son importantes, para asegurar que el resultado es válido y no debido a casualidad, o alguna característica de una muestra particular.

Éticas

El fin de la psicología social es comprender la cognición y el comportamiento como ocurren naturalmente en un contexto social, pero el acto de observar la gente puede influenciar y cambiar su comportamiento. Por esta razón, muchos experimentos de psicología social utilizan la decepción para ocultar o deformar ciertos aspectos del estudio. La decepción puede incluir historias falsas, participantes falsas (llamados confederados), reacciones falsas dadas a los participantes, etc..

La práctica de decepción ha sido desafiada por ciertos psicólogos quienes mantienen que la decepción bajo cualquieras circunstancias es poco ética, y que otras estrategias de investigación (por ejemplo, el roleplay) debería usarse en vez. Desafortunadamente, la investigación ha demostrado que los estudios de roleplay no producen los mismos resultados que los estudios engañosos y este ha puesto duda sobre su validez. En adición a la decepción, los experimentadores han, varias veces, puesto la gente en situaciones que son potencialmente incomodas o avergonzadas (por ejemplo, el experimento de Milgram y el experimento de la cárcel de Stanford y esta ha sido criticado para razones éticas.

Para proteger los derechos y bienestar de los participantes en investigaciones, y al mismo tiempo descubrir resultados significativos y perspicacias en el comportamiento humano, virtualmente toda investigación de psicología social puede aprobar un proceso de repaso ético. En la mayoría de colegio y universidades, esto es realizado por un comité ético o un Consejo de Repaso Institucional. Este grupo examina la investigación propuesta para asegurar que no hay ningún daño a los participantes, y que los beneficios del estudio son mayores que riegos o incomodidades posibles a la gente que toma parte en el estudio.

Además, a menudo se emplea un proceso de consentimiento informado para asegurar que los voluntarios saben lo que pasará durante el experimentos y comprender que son permitidos a dejar el experimento cuando quieran. Se da parte típicamente al fin del experimento para revelar cualquieras decepciones usadas y generalmente asegurar que los participantes no son dañados por los procedimientos. Hoy, la mayoría de investigación en psicología social no implica un riesgo de daño más que se puede esperar de pruebas rutinas psicólogos y actividades normales diarias, pero siempre hay que anteponer los aspectos deontologia y la ética del psicólogo en la investigación y la intervención.

Experimentos famosos

Los experimentos y estudios famosos que han influenciado la psicología social incluyen:

  • El experimento de Asch desde los años 1950, una serie de estudios que demostraron crudamente el poder de conformidad en la estimación de gente de la longitud de líneas.[25] En más de una tercera parte de los experimentos, los participantes confirmaron lo que la mayoría decía, aunque el juicio de la mayoría era claramente incorrecto. Un 75% de los participantes lo confirmaron al menos una vez durante el experimento.
  • El experimento de Sherif de la Cueva de Ladrones,[26] donde dividieron a los chicos en dos grupos, compitiendo, para así explorar cuánta hostilidad y agresión emergería. También es conocida como la teoría de conflicto grupal realístico, porque el conflicto intergrupal fue inducido tras una competición sobre recursos.
  • El experimento de Leon Festinger sobre la disonancia cognitiva, en el cual se pidieron a los sujetos realizar una tarea aburrida. Fueron divididos en dos grupos y dados dos niveles salariales distintos. Al final del estudio, algunos participantes fueron pagados con $1 para decir que disfrutaron de la tarea y otro grupo de participantes fue pagado $20 para decir la misma mentira. El primer grupo después reportó que disfrutaron de la tarea mejor que el segundo grupo. La gente justificó la mentira por cambiar sus actitudes anteriormente desfavorables sobre la tarea.[11]
  • El experimento de Milgram que estudió que la gente haría mucho para obedecer una figura de autoridad. Después de los eventos del Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial, el experimento demostró que ciudadanos normales estadounidenses fueron capaces de seguir órdenes hasta el punto de causar sufrimiento extremo en un ser humano inocente.[27]
  • El experimento de la muñeca Bobo de Albert Bandura, que demostró como la agresión es aprendida por la imitación.[28] Este fue uno de los primeros estudios de muchos demostrando como la exposición a violencia por los medios de comunicación dirige al comportamiento agresivo en observadores.
  • El experimento de la cárcel de Stanford, por Philip Zimbardo, donde un ejercicio simulado entre prisioneros y guardias estudantiles demostró que la gente seguiría un papel. Esta fue una demostración importante del poder de la situación social inmediata, y su capacidad de abrumar los rasgos normales de personalidad.[29]

Representantes

Latinoamericanos

Norteamericanos y europeos

  • Floyd Allport, fundador de la psicología social como disciplina científica.
  • Solomon Asch, destacado estudioso, realizó investigación muy relevante sobre la influencia social.
  • Gustave Le Bon, psicólogo social francés, uno de los precursores de la disciplina
  • Kurt Lewin, creador del análisis de campo y es considerado fundador de la psicología social moderna.
  • Stanley Milgram, destacado psicólogo, hizo experimentos muy debatidos por sus implicancias éticas.
  • Serge Moscovici, psicólogo francés, aportó el desarrollo de la noción de representaciones sociales.
  • Muzafer Sherif, destacado investigador, destacó al publicar el Experimento de Robber’s Cave
  • Philip Zimbardo, ha sido presidente de la American Psychological Association en el 2002 y desarrolló el Experimento de la cárcel de Stanford
  • Jean-Léon Beauvois, psicólogo social francés que, partiendo de la psicología social experimental, ha llevado su reflexión hasta el análisis de la sumisión y del ejercicio del poder.
  • Otros: Robert Baron, Cornelius Castoriadis, Frederick Munné, David Whitaker, Vander Zanden J, Herbert Blumer (Considerado en muchas ocasiones más como un sociólogo).

Véase también

Fuente: Wikipedia

Comments
One Response to “Las Habilidades Sociales”
  1. Marintaler dice:

    PROVERBIO ÁRABE:
    “Aquel que no sabe, y no sabe que no sabe es un idiota..Evítale.
    Aquel que no sabe, y sabe que no sabe es un ignorante…Enséñale.
    Aquel que sabe y no sabe que sabe está dormido…Despiértale.
    Aquel que sabe y sabe que sabe es sabio de verdad…Síguele.”.
    Esto me recuerda a la Incompetencia Consciente (No sé que sé), la Incompetencia Inconsciente (No sé que no sé), la Competencia Consciente (Sé que sé) y la Competencia Inconsciente (Sé que no sé). En la Incompetencia Inconsciente hay Desajuste, Conflicto y Fracaso; mientras que en la Incompetencia Consciente asumimos el Cambiar, el Aprender y el Mejorar; y, en su caso, en la Competencia Consciente es cuando llevamos a cabo la Acción y el Cambio. En cualquier caso, es un ciclo del Aprendizaje que se inicia en la Competencia Inconsciente, la cual, bien puede derivarse hacia la Incompetencia Inconsciente; pero podemos salir de este último estado si tomamos conciencia de nuestra incompetencia mediante la Incompetencia Consciente. De aquí, podemos acceder a la Competencia Consciente, en la cual, podemos caer en la “zona de confort” y volver a iniciar el ciclo, pasando hacia la Competencia Inconsciente, en la que no sabemos que sabemos. Para evitar este último paso, es esencial “salir de nuestra zona de confort” y hacer un feed-back hacia la Incompetencia Consciente desde la Competencia Consciente, justamente cuando tomamos conciencia que no sabemos y efectuamos nuevos cambios. En cualquier caso, cada giro, cada ajuste, nos eleva el nivel de Aprendizaje.
    Lo que quiere decir el proverbio árabe es que debemos “evitar” la Incompetencia Inconsciente, es decir, evitar el desajuste, el conflicto y el fracaso, esto es, cuando no sabemos que no sabemos, mediante un paso hacia la Incompetencia Consciente, queriendo cambiar, aprender y mejorar, porque tomamos conciencia de nuestra incompetencia. Es decir, según el proverbio árabe, “aprendemos”. Luego, vamos a la Competencia Consciente, cuando asumimos la acción y el cambio, esto es, lo que el proverbio árabe denomina como “seguimiento”. Pero aquí cabe el peligro de entrar en nuestra “zona de confort” y terminar derivados hacia la Competencia Inconsciente, cuando no sabemos lo que sabemos o lo que el proverbio árabe habla de “despertar”, como punto de partida de un ciclo inacabable. Para evitar o romper este círculo, no obstante, es decir, “salir de nuestra zona de confort”, hemos de llevar a cabo un feed-back hacia el “aprendizaje” y desde el “seguimiento”. En otros términos, debemos reciclarnos, no dar nada por aprendido, adaptarnos al mercado y a los nuevos tiempos, para ser competitivos y tener éxito.

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